¿Feliz? ¿Yo?
- 19 may 2025
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Gorda, tonta, barriga, estrías, celulitis, desempleada, arrimada, etc, quizá sean algunas de las palabras que te reproches a ti misma, definitivamente el atractivo físico no es algo que brinde plenitud a nuestras vidas, veamos el ejemplo de una mujer, su nombre era Raquel, quien no solo era una mujer hermosa sino también amada por su esposo. Génesis 29:17-18, 20.
[17] Y los ojos de Lea eran delicados, pero Raquel era de lindo semblante y de hermoso parecer. [18] Y Jacob amó a Raquel, y dijo: Yo te serviré siete años por Raquel tu hija menor.
[20] Así sirvió Jacob por Raquel siete años; y le parecieron como pocos días, porque la amaba.
Sin embargo, a pesar de ser hermosa era estéril y se comparaba con su hermana Lea, quien había dado a luz 4 hijos y su corazón se lleno de envidia (Genesis 30:1 Viendo Raquel que no daba hijos a Jacob, tuvo envidia de su hermana), y como su corazón estaba contaminado no solo tenía disgusto con su hermana, sino también con su esposo Jacob (Genesis 30:1b-2. Dame hijos, o sino me muero. Y Jacob se enojo contra Raquel, y dijo: ¿Soy yo acaso Dios, que te impidió el fruto de tu vientre?).
Las expectativas y sueños incumplidos pueden producir amargura y enojo en nuestros corazones y en quienes nos rodean pues lo que uno dice brota de lo que hay en el corazón (Lucas 6:45).
Hijos, un mejor trabajo, un mejor salario, una relación, otra iglesia, un carro, una casa o una mejor apariencia física no harán felices nuestros corazones, sino, veamos qué paso con Raquel cuando Dios le concedió tener un hijo y dar a luz, ella dijo: "Añádeme Jehová otro hijo" (Genesis 30:21), ¿te das cuenta? Cuan insaciable es nuestro corazón.
Te animo a que busques, te reto a que pruebes, ser plena en Jesús, quien es la fuente de toda plenitud, dando testimonio te lo digo, querida amiga, cuantas lágrimas me hubiese ahorrado, pero cada lagrima ha tenido propósito y si te es de ayuda este consejo a ti, su valor aumenta por la gracia de Dios.
Ahora puedo decir "Mi felicidad está en JESÚS". ¡Te amo Jesús!.
Porque agrado al padre que en Él (Jesús) habitara toda la plenitud. Colosenses 1:19
-Irene Martínez



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