top of page
Buscar

¿Conoces un matrimonio en crisis?

  • 20 jun 2025
  • 2 min de lectura

Si conoces a una pareja que está atravesando una crisis y no sabes qué hacer, quiero animarte a que intercedas en oración por ellos.


Personalmente, he pasado por momentos muy difíciles en mi matrimonio. Llegué a tomar la decisión, en mi corazón, de divorciarme. En ese proceso doloroso, descubrí que son muchos otros atravesando por esos mismos pensamientos y sentimientos. Quiero compartirte algunos de ellos, con la esperanza de que puedas comprender mejor lo que tal vez estén viviendo:


  • A los muchos problemas, pensamos que la única salida es el divorcio o la separación.


  • Si hay hijos, no siempre reflexionamos con profundidad en las consecuencias que ellos sufrirán.


  • Nos resistimos a buscar ayuda —ya sea consejería matrimonial, apoyo psicológico, o guía espiritual—, especialmente los hombres.


  • Enfocamos nuestra atención en los defectos del otro, olvidando todo aquello que una vez nos enamoró.


  • Damos más peso a los malos momentos que a los buenos.


  • Disminuye o desaparece nuestro deseo de congregarnos o de mantenernos en comunidad.


  • Escuchamos consejos de personas cercanas pero poco sabias, que en lugar de ayudarnos, alimentan nuestro malestar.


  • Dañamos a nuestros hijos con nuestras discusiones, con la indiferencia hacia nuestra pareja, o simplemente con un ambiente tenso en el hogar.


  • Nos sentimos constantemente reactivos o atrapados en una tristeza profunda.


  • A veces aparece una tercera persona, trayendo una ilusión falsa de una relación ideal, cuando en realidad ningún matrimonio es perfecto, porque no existen personas perfectas.


Y aunque podría seguir con esta lista, creo que el punto es claro.


Quiero contarte algo que me marcó profundamente: en medio de mi crisis, alguien me escribió simplemente para decirme: “No sé qué está pasando, pero quiero que sepa que estoy orando por usted.”

Esa oración, aunque inesperada, fue poderosa. Estoy convencido de que Dios la usó para empezar a transformar mi corazón.


Por eso, te animo: ora por los matrimonios. Aunque no puedas intervenir directamente, tus oraciones pueden abrir caminos de restauración donde parece no haber esperanza. Porque cuando Dios interviene, lo que parece roto puede volver a sanar.

 
 
 

Comentarios


Senderosdefe.png

Aquí puedes compartir tu testimonio

¡Gracias por tu mensaje!

© 2025 Creado Senderos de Fe con Wix.com

bottom of page